• Historias de Los Padres

      Historias de Los Padres

      Historias de Los Padres

      Como padre, desea aprender todo lo que pueda antes de que su hijo tome la importante decisión de servir en las Fuerzas Armadas. Por eso es útil que los padres que alguna vez estuvieron en la misma situación le ofrezcan sus consejos sinceros. Mire videos de conversaciones de padres sobre sus experiencias con un hijo que presta servicio, desde la primera conversación hasta la movilización y más. Luego no se olvide de leer nuestras historias, explore los grupos de apoyo y descargue recursos: todo lo que pueda para estar lo mejor informado posible.

  • Movilización

    Para los padres de los miembros de Servicio, enterarse de que sus hijos serán parte de una movilización despierta una serie de nuevas preguntas e inquietudes. Escuche cómo estos padres hicieron frente a la movilización de sus hijos y qué les brindó alivio durante el tiempo que estuvieron separados.

    Betty Simmons: Creo que cuando están en casa no piensas que pueden irse. Nunca bajamos a despedirlos cuando parten. Ellos no quieren. Probablemente y, en primer lugar, no quieren ver a sus madres llorando cuando se suben al autobús para irse. (risas)
     
    Norman Brown: Me dijo, “Voy a estar bien, papá. Digo, no tienes por qué preocuparte.” Por cierto nos vamos a preocupar de todos modos, pero la forma en que lo manejó, sabes, nos hizo sentir mejor al respecto.
     
    Monique Morris: Básicamente me dijo que debería estar seguro mientras esté haciendo lo que se supone que debe hacer, y se supone que no abandone la base, o si abandona la base, debe ser con la persona asignada. Por eso no tiene miedo, por lo que supongo que yo tampoco tendría que tenerlo, aunque estoy atemorizada.
     
    Puanani Ahlo: Mientras mi hijo estuvo movilizado, hubo mucho contacto por correo electrónico, recursos de Internet y Skype. No puedo llamarlo y comunicarme con él, pero él sí se mantiene en contacto regular con nosotros; por eso se llevó el iPhone y su computadora portátil, o usa el equipo que tienen en las instalaciones donde se encuentran.
     
    Marc Danziger: Había semanas en las que estaba en línea por Internet y lo veía todos los días, y chateábamos. No podíamos comunicarnos por Skype, pero sí podíamos enviarnos mensajes instantáneos o mensajes de correo electrónico un par de veces al día, aunque también había períodos de una semana y media en los que simplemente no se podía conectar.
     
    Holly Clayman: Creo que el entrenamiento que recibió en la Fuerza Aérea para esto ha sido muy bueno. No creo que haya pensado que fue a Afganistán mal preparado.
     
    Jayne White: Sencillamente quería saber si él aprendería todo lo que necesitaba saber. Yo quería que si formaba parte de una movilización estuviera preparado.
     
    Don Simmons: Por un lado te sientes extremadamente orgulloso de que sean movilizados, estén ayudando al país y yendo a ese lugar, pero por el otro creo que siempre, siempre, estás con los ojos puestos en el televisor para saber qué está pasando allí.
     
    Patricia Smith: Es como un estado de atención permanente; miramos los noticieros o buscamos información en el sitio web.
     
    Darlene Anderson: Primero no pude evitar estar muy, pero muy preocupada, pero después de hablar con él y que me dijera: “Estoy preparado para esto. Es para lo que nos entrenan. Es nuestro trabajo”, justo en ese momento comencé a sentirme mucho mejor.
     
    Harold Stewart: Hablé con Jason lo más que pude pero, bien, lo que sucede, sucede. Sencillamente, tienes que tener fe en la gente que te rodea y, sí, también en el de arriba.

     

    Servicio

    Los miembros del Servicio son los primeros en dar un paso al frente y proteger las libertades de sus conciudadanos estadounidenses. Los padres de los miembros de Servicio explican la importancia de servir a los demás, y se enorgullecen de los logros de sus hijos.

    Harold Stewart: Bueno, el Servicio para mí es, en muchas palabras, ya sea a nivel local o de la comunidad, reciprocar: reciprocar a tu comunidad, reciprocar a los Estados Unidos como un todo; sencillamente, es dar tu tiempo.
     
    Patricia Smith: Para mí, representas a tu país, las libertades de las que disfrutamos a diario. Todo gracias a estos hombres y mujeres.
     
    Mario Vega: Estos muchachos son los que mantienen nuestra seguridad; es así. En todos los Estados Unidos continentales, se trata de confiar en ellos, por eso estoy muy orgulloso de él.
     
    Hugo De León: Por el simple hecho de estar en los Estados Unidos — y les digo esto a mis hijos todo el tiempo — soy más rico que tres cuartas partes de la población mundial, sencillamente con la libertad, y siempre les enseñé a mis hijos que Estados Unidos es estupendo, es lo mejor, y servir a este país es un honor. Siento el máximo respeto por todos los que han servido, todos los veteranos de guerra, todos los que actualmente están en el Servicio, y si alguien se me acercara para decirme algo negativo sobre el servicio de mis hijos en las Fuerzas Armadas, los defendería, siempre. No tengo ningún problema en hacerlo. Es que sencillamente no existe un lugar mejor para vivir, y ellos lo están defendiendo. Estoy orgulloso de ello, muy orgulloso.
     
    Barbara Heinz: Algunas personas parecían estar algo — no sé si “preocupadas” es la palabra correcta — pero querían saber por qué los muchachos sentían la necesidad de ingresar en las Fuerzas Armadas en tiempos de guerra, y les dije que era por el apoyo que sienten por su país y el amor a su patria que querían ir; es decir, para sentir que estaban haciendo algo. Es una excelente manera de adquirir disciplina y mostrar apoyo a tu país. Literalmente, están defendiéndonos y protegiéndonos.
     
    Dawn Woodings: Te da una sensación de orgullo, de que estás haciendo algo… Sus palabras fueron: “Sé que mi familia y mis amigos están durmiendo seguros esta noche.”
     
    Mario Vega: Caminar con él cuando lo recojo en el aeropuerto, es… me hace sentir tan bien porque, sabes, ves el respeto que le tiene la gente, e incluso en el restaurante, cuando lo trajimos ayer… y todo eso te hace sentir orgulloso.
     
    Betty Simmons: Tanta gente simplemente les agradece por algo que, sabes, ellos consideran como cotidiano… Ellos nada más están sirviendo y haciendo lo que el país necesita que hagan en ese momento.
     
    Jayne White: Me desvivo por abrazar a la gente, agradecerle y fomentar todo lo que puedo los Servicios.
     
    Nancy Kennon: Siento que servir a tu país significa que vas a estar allí, protegiendo a los ciudadanos de los Estados Unidos y, como lo dijo Julia, que hay un motivo real por el cual ella está allí. Es para proteger al país. Por eso, para mí, que haya personas como Julia me hacer sentir segura porque sé que están ahí y que saben lo que hacen.
     
    Patti Kolk: También me siento realmente orgullosa de ser madre de un militar y madre de un miembro de la Reserva de la Fuerza Aérea.

     

    Desafíos

    Toda experiencia implica desafíos, y las exigencias pueden ser considerables tanto para los miembros del Servicio como para sus familias. En este video, los padres comparten lo que fue difícil para ellos y cómo encontraron apoyo.

    Nancy Kennon: Mi mayor desafío surgió desde que ella escogiera el trabajo que quería y pusiera su firma hasta que salió para el campamento de entrenamiento, y el motivo era que tenía mucha presión de sus pares. Todos sus amigos le decían que no debía hacerlo, y realmente le resultaba muy confuso todo, y hasta trató de dar marcha atrás. Y también cuando los padres de sus amigos le decían que no era necesario que lo hiciera. Por eso me aseguré de confirmar que ella conocía todas sus opciones, independientemente de la decisión que tomara. Sabes, ya sea que fuera a la universidad y tuviera que trabajar para mantenerse… iba a ser muy duro para ella, y si ingresaba en las Fuerzas Armadas, también iba a ser un trabajo arduo.
     
    David Smith: La parte más difícil de toda esta experiencia para nosotros realmente es el día en el que lo tuvimos que llevar y decirle adiós por primera vez porque, por primera vez, tuvimos que dejar que se fuera, y fue la primera vez que por mucho tiempo no podríamos verlo todos los días.
     
    Darlene Anderson: Creo que la parte más dura para mí fue ver los noticieros y la televisión, y ver todo lo que está pasando, y es como que te preguntas, ”¿Estaría él en ese lugar? ¿Estaría su unidad ahí? ¿Estarían involucrados?” Creo que lo más difícil para mí fue — y no me quedó más opción que aprender a hacerlo — evitar que los medios me consumieran. Él parecía estar más preocupado por su familia en su casa y por lo que nos estaba sucediendo.
     
    Dale Conjurski: Los desafíos de Chris, cuando salió por primera vez con el barco, fueron que no le gustaba estar lejos de su familia, que cada viaje duraba seis meses, que había muy poca comunicación porque estaba en el medio de la nada. No hay señal para el teléfono celular. En realidad, creo que eligió un trabajo en el que pudiera estar con una computadora para así poder comunicarse.
     
    Beth Radiseck: El mayor desafío para Chloe es estar alejada de su familia porque, aunque siempre dice que ama su trabajo, que también ama Oklahoma, y esas cosas… y piensa que todo sería ideal si su familia estuviera cerca.

     

    Transformaciones

    El servicio militar puede tener un efecto drástico, tanto físico como mental, en los miembros del Servicio jóvenes. Aquí, los padres comparten cómo el Servicio ayudó a sus hijos a desarrollar confianza, determinación y mucho más.

    David Smith: Para mí, el momento de mayor orgullo fue cuando lo vimos en la graduación porque pudimos ver la transformación, y pudimos ver que ahora tenía un sentido de deber, algo que hacer y el trabajo que quería tener.
     
    Harold Stewart: Una vez que te gradúas, pasas de ser un civil a un Marine, fue una de las mejores cosas del mundo.
     
    Holly Clayman: Estaba orgulloso de sí mismo, y nunca se había sentido así. Sentía respeto por sí mismo y respeto por quienes lo rodeaban, no sólo por otros militares, simplemente por la gente que lo rodeaba.
     
    Barbara Heinz: Estaba un poco perdido. Iba a la universidad pero no estaba para nada orientado y, luego, cuando terminó el campamento de entrenamiento, sabía qué quería hacer. Y dijo, “Voy a hacer esto durante 30 años.” Existe la posibilidad de que no lo haga, pero lo que quiero decir es que… creció.
     
    Dawn Woodings: La expresión de su rostro dice: “Estoy orgulloso. Lo logré. Lo hice. Soy soldado.”
     
    Louis Arroyo: Lo que quiero decir es que es una transformación increíble que se lleva a cabo desde el día en que se van de sus hogares hasta el día en que se gradúan. Son muy disciplinados. Están motivados. Están orgullosos.
     
    Darlene Anderson: Vi a mi niño convertirse en un hombre. Pude ver su confianza en sí mismo.
     
    Edward Smigelski: Él maduró muchísimo. Me refiero a que solía ser un joven alocado. Simplemente es mucho más maduro, aún más ahora. Esta experiencia verdaderamente le ha ayudado a crecer.
     
    Rusty Mead: La hizo una joven más responsable. Seguro que sí. Puedo verlo en ella. Sencillamente, es una persona más responsable.
     
    Marc Danziger: Pienso que lo hizo crecer. Quiero decir, esto es lo clásico que dice la gente sobre las Fuerzas Armadas, pero creo que realmente sucedió con él, y creo que ve el mundo con mucha más claridad. Se ve a sí mismo con más claridad.
     
    Mary McHugh: La transformación fue inmensa y, sí, calmó en gran medida mis temores. Yo tenía razón… Se había convertido en el hombre que dijo que llegaría a ser.
     
    Monique Morris: Cambió muchísimo, no sé con certeza… Fue extraño verlo crecer, supongo, verlo crecido. Me quedé sin aliento.

     

    Apoyo

    Es importante tener un sistema de apoyo sólido, no sólo para los miembros del Servicio, sino también para los padres de los miembros de Servicio. Aquí, los padres comparten las organizaciones y los recursos a los que recurrieron para recibir ánimo y orientación.

    Jayne White: Si observas, el apoyo que hay para los padres de los militares es enorme. Blue Star Mothers existe desde 1942 y es la madre de todos los que están en el Servicio. Es una bandera de color rojo, con un contorno rojo con blanco, y una estrella azul en el centro. La cuelgas en tu ventana para que la gente sepa que tienes a un ser querido en el Servicio.
     
    Barbara Heinz: Hablo todos los días con madres de Nueva York, California y Carolina del Norte, de todos lados.
     
    Janette Pellas: Fue muy bueno porque estaban todas estas madres que estaban pasando por lo mismo.
     
    Puanani Ahlo: La familiaridad con las Fuerzas Armadas — tienes la familia de sangre y también la familia militar. Compartes un vínculo común que surge de las distintas experiencias y emociones que vives.
     
    Mario Vega: Cuando vamos a las bases, te haces de amigos y, sabes, comemos, bebemos y compartimos historias. Compartimos historias con gente de Ohio.
     
    Darlene Anderson: Es diferente cuando puedes hablar con alguien que realmente entiende porque ha pasado o está pasando por lo mismo.
     
    Marc Danziger: Hay una página oficial en Facebook que se llama Family Readiness Group; por eso cuando nos movilizamos, pasamos a formar parte del Family Readiness Group, que lo conforman las esposas y los padres y madres de los soldados movilizados.
     
    Hugo De León: Lo encontramos con Hugo, cuando estaba haciendo el entrenamiento básico para el Ejército. Es un sitio en Facebook para el Ejército, y entonces pudimos en cierta forma comunicarnos con otros padres de la misma unidad de mi hijo. Puedes leer sobre sus inquietudes, sus interrogantes. Puedes recibir comentarios sobre las inquietudes y los interrogantes que te pueden surgir como padre. Por eso fue — realmente lo fue — muy lindo. De veras me sirvió, el solo hecho de poder hablar con otros padres que en ese entonces estaban atravesando la misma situación con un joven que estaba justo al lado de tu hijo.
     
    Nancy Kennon: Tienen un sitio en Facebook en el que los puedes seguir, y tiene fotos de todos los compañeros de barco. Te cuentan dónde se encuentra la embarcación.
     
    Marc Danziger: Todo, desde “No puedo dormir, me la paso dando vueltas en la cama”, ”¿Qué vamos a comprarle?”, ”¿Quién va a enviar las galletas?” hasta “Dios mío, ¿qué escuchaste?” o, en un par de ocasiones, cuando recibes malas noticias, “Bien, ¿qué vamos a hacer? ¿Qué necesitas? ¿Cómo podemos ayudarte?”
     
    Nancy Kennon: Hablé con los chicos por Facebook, con otras muchachas compañeras de la escuela y los muchachos de la escuela clase A, y todavía seguimos en contacto por Facebook.
     
    Marc Danziger: Seguimos en contacto, y eso que ha pasado bastante tiempo, y creo que seguiremos así por mucho tiempo.

     

    Consejo para los padres

    Les preguntamos a los padres de los miembros de Servicio, “¿qué le diría usted a otro padre cuyo hijo tuviera la intensión de unirse al Servicio?”. Estas respuestas ofrecen consejos valiosos para las familias y una perspectiva de primera mano sobre la decisión de unirse al Servicio.

    Mary McHugh: El consejo que le daría a otro padre que pudiera sentir temor… Bueno, seguro que le podría decir: He estado allí, pasé por eso. No creo que exista una persona con más aprehensión que yo porque mi hijo ingresara en las Fuerzas Armadas, pero debo decir que aún así debemos permitir que sea decisión de ellos; y si esa serán la elección que harán, debemos apoyarlos en todo.
     
    Barbara Heinz: Les diría que para mí servir a tu país es algo maravilloso, la dedicación, la disciplina, la lealtad a tu país. Creo que todo eso es importante, pero el Servicio no es para todos y hay personas que simplemente no pueden… no pueden hacerlo.
     
    Dale Conjurski: Es una excelente oportunidad. Es una excelente experiencia. Lo único que les advertiría a los padres cuyos hijos se van a incorporar a alguna rama es que van a estar lejos de su hogar. ¿Podrán manejar ese período de alejamiento?
     
    Beth Radiseck: Les diría que busquen personas que verdaderamente estén en el Servicio porque creo que ellos son la mejor fuente de información.
     
    Marc Danziger: Aquellos que se han retirado o que actualmente están en las Fuerzas Armadas son increíblemente generosos con su tiempo para hablar con las personas que están considerando esto como una carrera profesional, y son sorprendentemente sinceros.
     
    Patti Kolk: Realmente deben ir a hablar con un reclutador. Acudir a diferentes reclutadores. Ir a distintas oficinas de reclutamiento. Quiero decir, no se queden con la experiencia que tienen con una sola persona.
     
    Hugo De León: Asegúrense de que estén en la oficina del reclutador, y de que hagan las preguntas que los muchachos no van a hacer… esas preguntas. Como padres, si bien a los jóvenes les cuesta admitirlo, somos un poco más sabios. Son esas preguntas que tenemos en mente que los muchachos no tendrán en cuenta, y significa mucho estar ahí y poder mirar al reclutador a los ojos y saber que vas a recibir respuestas directas. Aparte de eso, realmente estudiaría mucho, en especial matemáticas, porque cuando realizan el examen, no importa el puntaje que obtengan — mucho se basa en las matemáticas — se les van a abrir las puertas para cualquier profesión que puedan elegir.
     
    David Smith: En primer lugar les diría que es una excelente idea, especialmente para cualquiera que no esté listo para la universidad o que no tenga idea de lo que quiere hacer con su vida. Pueden ingresar en las Fuerzas Armadas, y pueden escoger de un menú de opciones para entrenarse, y se darán cuenta de qué es lo que les gusta y qué no. Recomendaría sin dudarlo que alienten a su hijo a ingresar en las Fuerzas Armadas.

     

    Darse cuenta

    La mayoría de los padres jamás olvidan el primer día en que sus hijos mencionaron la posibilidad de unirse a las Fuerzas Armadas. Escuche cómo se enteraron estos padres y cuáles fueron sus reacciones iniciales.

    Marc Danziger: Mi hijo estudiaba en la Universidad de Virginia y, en el último año, un día me llamó por Skype y nos pusimos a hablar de cómo le estaba yendo y esas cosas. Me dijo, “Ah, por cierto, decidí incorporarme al Ejército” y, literalmente, lo que tenía ganas de hacer era uno de esos comentarios que uno empieza con un ”¿Qué?” Y dije, ”¿Y cómo se te ocurrió?” Y me contestó, “No, simplemente lo pensé. No tengo dudas. Estoy decidido a hacerlo.” Y le pregunté, ”¿Hablaste con alguien del Ejército al respecto? ¿Tienes algún plan, o algo por el estilo? ¿Qué vas a hacer?” Y tenía un plan muy específico para lo que deseaba hacer. Lo tenía todo pensado. Había buscado información en Internet. Había hablado con un reclutador en Virginia.
     
    Nancy Kennon: En octavo grado, Julia nos planteó que quería ir a la Marina y que eso era lo que iba a hacer, y en octavo grado no tuvimos más que decirle, “Seguro, (risas) veremos qué haces.” Cuando se graduó de la escuela secundaria en febrero de 2010, me dijo que quería que la llevara a la oficina del reclutador. Esa fue la primera vez que en serio volvió a tocar el tema.
     
    David López: Le dije que, si eso era lo que iba a hacer, yo me inclinaba por que fuera y se uniera al Cuerpo de Marines. “Son los más duros”, le dije, “pero tendrás un entrenamiento muy bueno y, ya sabes, no voy a preocuparme tanto”. (risas)
     
    Monique Morris: Un día cuando llegué a casa del trabajo, me dijo que había buscado en Google la oficina de la Marina en Montebello y que había ido y se había inscrito. O sea, no puedo negar que para mí fue un impacto, pero ya se había anotado. No podía hacer nada al respecto, así que básicamente lo alenté y me sentí contenta.
     
    Hugo De León: Vino y me dijo que se iba a incorporar a la Fuerza Aérea, y ya se había inscrito. Fue un choque para mí, me tomó por sorpresa, pero él tuvo la iniciativa y fue en busca de su destino.
     
    Dale Conjurski: Había hablado de incorporarse a la Marina cuando estaba en la escuela secundaria, habló con los reclutadores, había trabajado un poco después de terminar la escuela secundaria. Y después un día vino con este gran peso sobre su espalda que tenía que sacarse de encima y me dijo, “Me incorporé a la Marina.” Y para mí fue todo un impacto porque ese no era el camino que su madre y yo queríamos que siguiera. Queríamos que Chris fuera a la universidad. Yo había ido a la universidad, su madre había ido a la universidad, y queríamos lo mismo para él. A nosotros nos fue muy bien. Estábamos convencidos de que ese era el camino a seguir, pero no siempre es el camino correcto. Él odiaba la escuela, así que nos dijo, ”¿Saben qué? Quiero ver el mundo.” Y dijo, ”Ésta es la primera decisión que tomo por mí mismo, y estoy conforme.” Y yo dije, “Está bien.” Cuando Justin decidió incorporarse, dijimos, “Bien, Chris, hace nueve años que estás en la Marina. ¿Cómo es esto? ¿Qué debemos hacer?” Y tuvimos una especie de gran charla familiar y llegamos a la conclusión de que lo mejor que Justin podía hacer era incorporarse también.

     

    La conversación

    Hasta los padres que más apoyan a sus hijos pueden tener preguntas sobre su decisión de incorporarse a las Fuerzas Armadas. Escuche lo que preguntaron estos padres para asegurarse de que sus hijos habían analizado bien la decisión.

    Harold Stewart: Soy oficial retirado. Comencé como soldado raso y forjé mi camino poco a poco. Le expliqué la opción de intentar ser oficial. Ir a la universidad, prepararse para ser oficial. Ir a la OCS (Escuela de Aspirantes a Oficial, por sus siglas en inglés). Dijo que quería hacer todo lo propio a un alistado y tratar de hacer carrera como hice yo, alistarse y luego ganarse el respeto de sus hombres y convertirse en oficial técnico principal algún día. Así que me parece que, no sé si está siguiendo mis pasos, pero todo hace pensar que está haciendo la misma carrera que yo.
     
    Beth Radiseck: Me pareció que hablaba en serio cuando vino y me dijo que estaba pensando en incorporarse a la Fuerza Aérea. Y nosotros ya habíamos tramitado su ingreso a la universidad — a una universidad que ella había elegido — y la habían aceptado, así que fue una gran sorpresa ese otoño.
     
    Marc Danziger: Le faltaban tres meses para graduarse en la universidad y sin más dijo, “Bueno, me voy ahora”, y para mí fue algo que lo viví como un retroceso importante. Me llamó por teléfono a las 11 de la noche y me dijo, “Necesito un boleto de avión para regresar a Virginia. Voy a terminar de estudiar. Voy a regresar y me voy a incorporar.” Su madre y su madrastra estaban muy decididas a hacerle cambiar de opinión (risas) de plano. Quiero decir, se desató una especie de drama familiar. Y mi forma de ver las cosas era que, bueno, el muchacho ya era adulto. Uno cría a los hijos para que tomen decisiones, e incorporarse a las Fuerzas Armadas es una decisión favorable. No es una mala decisión. Para mí, su madre y su madrastra estaban espantadas de que por propia voluntad él quisiera unirse a las fuerzas de combate. Terminé ocupándome de calmar todos esos temores.
     
    Nancy Kennon: Tuve que convencer un poco a Robert porque estaba yendo a la oficina del reclutador. Fui allí con ella cinco veces. Sabía lo que estaba pasando. Sabía de lo que hablaban. Conocía todas las ventajas y desventajas. Y cuando llegó el momento de tomar la decisión final, ahí él dijo, “Lo mejor es que lo piense bien porque no hay vuelta atrás”, ya sabes. Así que tuve que esforzarme un poco para convencerlo para que se pusiera de mi lado para apoyarla en su decisión.
     
    Robert Kennon: Escuché lo que ella tenía que decir y lo asumí, y unos dos días después le dije, “Tesoro, sea lo que sea que vayas a hacer, te voy a apoyar en todo.”
     
    Greg Brewer: Soy de la década del 70. Soy de la era de la Guerra de Vietnam. Ya pasé los cincuenta años. Y cuando crecían les decía, “Chicos, si alguna vez se incorporan a las Fuerzas Armadas, no se van a tener que preocupar por que un extranjero los mate, porque yo los voy a matar.”
     
    Louis Arroyo: La forma en que mi hija decidió incorporarse a la Guardia Nacional fue una sorpresa para mí. Un día decidió que quería obtener un título, y actualmente soy empleado del MEPS (Centro de Procesamiento de Entrada a las Fuerzas Armadas, por sus siglas en inglés). Me consultó unas cuantas cosas sobre el pago de sus estudios, así que le di la información sin la intención de en realidad ayudarle a incorporarse porque no quería que lo hiciera. Ella es mi niñita. Pero le di la información.
     
    Greg Brewer: Finalmente asumí que él tomaba el tema en serio y después de conversar conmigo y contarme los beneficios del entrenamiento, y cómo podía aplicarlos más adelante en el sector civil donde intentaba tener un trabajo en el área de cumplimiento de la ley, y los beneficios respecto de los estudios, pasé de ser un ferviente antagonista a darle mi apoyo con total vehemencia.

     

    Ideas equivocadas

    Cuando un joven está en el Servicio, sus padres pueden enfrentarse a ideas equivocadas comunes sobre los miembros de Servicio. Escuche qué ideas falsas se plantearon estos padres y qué hicieron para corregirlas.

    Greg Brewer: La principal idea equivocada, o malentendido, que tenía sobre el servicio en las Fuerzas Armadas era que, por ser de la era de la Guerra de Vietnam, por ser de la década del 70, tenía la sensación de que todo el mundo que entraba tenía que desempeñar un rol de combate, y la verdad es que la participación real en combates, en tanto por ciento, es muy pequeña.
     
    Patti Kolk: Definitivamente en el pasado llegaron a mis oídos conceptos equivocados sobre las Fuerzas Armadas antes de que Michael quisiera hablar con el reclutador, pero sin dudas creo que desde que lamentablemente ocurrió lo del 11 de septiembre, hubo una convocatoria mayor de parte de la gente a servir en contraposición al llamado del gobierno a incorporarse.
     
    Al Radiseck: Pienso que a veces las personas tienen la sensación de que cuando alguien se incorpora al Servicio es porque no tiene otra cosa que hacer. Y yo simplemente pienso que no es así, que no fue así para nosotros, y creo que hay muchas personas que se incorporan porque así lo desean.
     
    Hugo De León: Sin ir más lejos hay tantos oficios, tantas habilidades diferentes que pueden aprender, que pueden enseñarles a estos chicos, cosas que pueden servirles para su futuro. Cuando mi hijo Hugo lo mencionó por primera vez, casi me da un ataque. La sensación que tenía era, “Ay, ¿te parece? Vas a estar en el frente empuñando un arma”, pero luego me mostró una lista de todos los oficios diferentes, de todas las habilidades diferentes, de todos los trabajos diferentes que se pueden hacer y eso me dejó verdaderamente tranquilo. Me refiero a que no significaba necesariamente que iba a estar en el frente combatiendo y nada más.
     
    Marc Danziger: Yo fui un hippie que protestaba contra la guerra. Quiero decir que no tenía ninguna experiencia militar de ningún tipo.
     
    Jayne White: Conocí gente que está contra la guerra y eso hace que estén contra los soldados. Si no crees en la guerra, no hay problema. Apoya a tu hijo. Si no crees en la causa, es cosa tuya, pero apoya a tu hijo.
     
    Marc Danziger: Puedo recitar una letanía de problemas y padecimientos, de tormentos todo el día, pero la realidad es que las personas que sirven son seres increíbles y estaré eternamente orgulloso de todos ellos. En un sentido, siento como si todos ellos fueran mis hijos ahora.

     

    Entrenamiento básico

    Para muchos padres, el entrenamiento básico es la primera vez que sus hijos han vivido lejos de casa. Vea cómo los padres hacen frente a las exigencias del campo de entrenamiento militar para ellos y sus hijos, y la sensación de haber cumplido con su deber una vez finalizada esta etapa.

    Howard Zanit: Después de escuchar las historias que cuenta la gente al respecto, el entrenamiento básico realmente asusta porque uno piensa en el campamento de entrenamiento.
     
    Darlene Anderson: El campamento de entrenamiento está pensado para destrozar a estos muchachos y volverlos a armar. Todo lo que pasa en el campamento de entrenamiento y lo que se aprende allí tiene un motivo, y uno lo descubre más adelante.
     
    David Smith: Bueno, estaba firme en su decisión hasta el día en que llegó la hora de ir realmente allí.
     
    Patricia Smith: Fue como si estuviera yendo a la guillotina. En serio… Básicamente estaba asustado por lo desconocido. Había escuchado algunas historias de terror, se sabe cómo son esas cosas. Te van a estar gritando todo el tiempo, te van a hacer esto y lo otro y lo de más allá.
     
    David Smith: Creo que lo que a él en realidad le preocupaba era sacrificar su libertad y cuánto control habría en su vida.
     
    Mary McHugh: No estaba muy preocupada por el entrenamiento básico porque Scott se había preparado mental y físicamente. Hizo lo suyo para ir al entrenamiento básico. Varios meses antes de graduarse, comenzó con un régimen de preparación física que implicaba correr 10 millas por día.
     
    Holly Clayman: Cuando nos despedimos, tratamos por todos los medios de mantener la compostura, y tratamos de que él no viera nuestra emoción, y lo hicimos, hasta que nos dimos vuelta y nos fuimos.
     
    Nancy Kennon: Fue la primera carta que recibí de ella lo que en realidad me hizo sentir bien, cuando contó que estaba bastante bien, que realmente le gustaba, y en serio estaba sorprendida de enterarme de eso, porque me preocupaba mucho que no le gustara el lugar y que no le gustara que le dijeran lo que tenía que hacer, y… Pero ella se adaptó bien.
     
    Patti Kolk: Me sentí muy orgullosa de poder asistir a la ceremonia de graduación, de verlos vestidos con sus uniformes. Fue muy emocionante.
     
    Robert Kennon: Estuvimos allí en la graduación ese día. No terminábamos de decidir dónde nos podíamos sentar para poder tomar algunas buenas fotografías. Y me dirigí a uno de los oficiales que estaban allí y le hablé, le dije “Mi hija está allí, en C4.” En ese momento recuerdo que me dijo algo como, “Va a estar muy orgulloso de su hija porque es abanderada.” Ese es uno de los mayores logros que pueden alcanzar, llevar esa bandera, y eso me hizo sentir muy pero muy bien.
     
    Monique Morris: El momento en el que sentí más orgullo fue cuando lo vi en la graduación, cuando estaba en ese lugar y pude divisar su cara en medio de esa multitud. Ese fue el momento de más orgullo. Nunca me había sentido tan dichosa, ni siquiera (llorando), ni siquiera el día que nació me sentí tan pero tan feliz. Sin exagerar, estaba tan orgullosa.

     

    Entrenamiento y habilidades

    Las Fuerzas Armadas ofrecen oportunidades continuas tanto para la educación formal como para las lecciones de vida. Escuche lo que piensan estos padres acerca de las experiencias de aprendizaje que tuvieron sus hijos en el Servicio.

    Darlene Anderson: Puedo decir que las Fuerzas Armadas realmente lo ayudaron y lo orientaron en su carrera profesional y en lo que desea hacer en el futuro.
     
    Louis Arroyo: Si mi hijo opta por retirarse, creo que ahora piensa hacerlo en 20 años, estoy seguro de que al cabo de 20 años estará más que preparado para integrarse al mundo civil y hacer lo que le plazca, ya sea en logística o continuando sus estudios mientras está en el Servicio y tal vez siguiendo otra carrera. Pero en la actualidad está intentando hacer una carrera en el Cuerpo de Marines.
     
    Norman Brown: Bueno, quiso ir a la Reserva del Ejército porque quería ir a la universidad y me dijo, “Bueno… así, papá, me van a pagar para que estudie y esas cosas.” Sé que en serio quiere ser EMT (técnico en emergencias médicas, por sus siglas en inglés). Es por eso que se puso a estudiar, y pone mucho empeño en eso.
     
    Jayne White: Su escuela está paga. Sólo tiene que superar algunas dificultades en lo que respecta a la documentación y la mayoría de las escuelas son bastante buenas para entender cómo se completa el papeleo.
     
    Bill Fraedrich: Hasta el momento ha estado en la escuela en tres etapas diferentes, pero resulta interesante porque la escuela de ingeniería requiere un programa cooperativo. Pudo contar esos estudios como parte de su programa cooperativo. Entonces le pagaron por eso. Todos sus gastos estuvieron cubiertos: vivienda, comida, transporte, todo. Además obtiene crédito cooperativo en la universidad. Resultó bastante bueno para él.
     
    Beth Radiseck: Lindsay está en Monterrey, California, en el Instituto de Idiomas del Departamento de Defensa donde aprende ruso porque va a ser lingüista especializada en ruso. Todavía está estudiando. Ya hizo la mitad de la carrera. Se gradúa en febrero y luego irá a Texas por un par de meses para formarse como lingüista. Se va a graduar en la carrera de idiomas y tendrá un grado de asociado, que es realmente bueno.
     
    Greg Brewer: Había estado intentando conseguir un trabajo en cumplimiento de la ley durante los últimos tres o cuatro años, y después de tocar muchas puertas y probar suerte en muchos suburbios diferentes y en muchas fuerzas policiales distintas, simplemente cayó en cuenta de que el servicio militar — en donde podría obtener la seguridad y el entrenamiento policial que buscaba — era una opción viable para él, así que decidió seguir ese camino.
     
    Dale Conjurski: Justin recibió consejos de Chris, que le dijo, “Si vas a estar en la Marina, tienes que estar en este programa.” Cuando hablas con la gente y le cuentas que tu hijo se incorporó a la Marina y que está en el programa nuclear, todo el mundo que sabe de qué se trata comenta, ”¡Ah qué bien, ese es un programa excelente!” Y aunque sus hijos no estén en el programa nuclear, están al tanto de qué se trata. Justin eligió eso porque si puedes rendir ese examen y lo apruebas, es probable que estés preparado para lo mejor.
     
    Monique Morris: Como él es contador, tuvo que tomar muchas clases donde le enseñaron a manejar sus propias finanzas, así que sacó un préstamo para un automóvil, y tiene que pagar sus cuentas. Es miembro de una cooperativa de crédito. Ahora tiene sus propias cuentas, paga el préstamo de su propio automóvil y todas esas cosas, así que en mi opinión esto le ha servido mucho desde el punto de vista financiero también.

     

    Reclutadores

    Los reclutadores pueden ser una gran fuente de información para los jóvenes y sus padres. Escuche las experiencias reales de los padres y aprenda qué preguntas hacer.

    Nancy Kennon: Julia fue varias veces. La llevé a la oficina de los reclutadores y ellos encararon el tema. Realmente le explicaron todo con mucho detenimiento. A decir verdad, me sorprendió mucho todo lo que ella sabía acerca de lo que ofrecían y de todos los trabajos disponibles. Para mí fue un poco difícil que ella fuera y que la motivaran, así que llamaba a los reclutadores por teléfono (risas) y les pedía que me aclararan las cosas, que me dijeran de dónde arrancarían y cómo la harían entrenar, y eso pasaba tres o cuatro veces por semana. Y la prepararon con todas las letras: no era capaz de hacer una sola flexión de brazos y en dos semanas estaba haciendo 21 flexiones de brazos y corría una milla y media.
     
    Darlene Anderson: Él tuvo una experiencia fantástica con su reclutador. Verdaderamente tenían una relación muy estrecha.
     
    Betty Simmons: Su reclutador nos llamó por teléfono cuando lo seleccionaron a Matt para el examen físico y esas cosas. Pasó por casa y nos dijo, “Ellos lo cuidarán”, y nos explicó adónde iría y qué sucedería.
     
    Mary McHugh: Era muy centrado y tenía una voz muy suave, era muy concreto y explicó cómo iba a ser el entrenamiento básico, que iba a ser muy difícil, pero también explicó que el potencial que estos jóvenes hombres y mujeres van a experimentar como resultado de pertenecer a las Fuerzas Armadas es inmenso. Podría ser lo que quisiera. Y luego dijo, “Sra. McHugh, podría ser médico si quisiera serlo.”
     
    David Smith: Él estaba un poco desorientado y no sabía qué quería hacer realmente de su vida. Trabajaba como socorrista en el natatorio público, y Patty le sugirió, ”¿Por qué no pruebas con las Fuerzas Armadas?” Su reclutador —
     
    Patricia Smith: Sí.
     
    David Smith: — lo llamaba prácticamente —
     
    Patricia Smith: Sí.
     
    David Smith: — día por medio —
     
    Patricia Smith: No se daría por vencido.
     
    David Smith: — porque quería que se incorporara.
     
    Jayne White: Bueno, tuve la suerte de que su reclutador estuviera en la ciudad en la que yo trabajaba. Entonces me llevó a ver al reclutador y pude conocer al agradable caballero que se llevó a mi hijo bajo su ala. Quiero decirlo porque cuando se fueron, fueron corriendo. Tenía que adelgazar un poco, así que tuvieron que correr y hacer ejercicio antes de ir al campamento de entrenamiento, y para mí fue muy bueno conocer al reclutador.

     

    • Movilización 2:10

      Movilización

      Para los padres de los miembros de Servicio, enterarse de que sus hijos serán parte de una movilización despierta una serie de nuevas preguntas e inquietudes. Escuche cómo estos padres hicieron frente a la movilización de sus hijos y qué les brindó alivio durante el tiempo que estuvieron separados.
    • Servicio 3:05

      Servicio

      Los miembros del Servicio son los primeros en dar un paso al frente y proteger las libertades de sus conciudadanos estadounidenses. Los padres de los miembros de Servicio explican la importancia de servir a los demás, y se enorgullecen de los logros de sus hijos.
    • Desafíos 2:03

      Desafíos

      Toda experiencia implica desafíos, y las exigencias pueden ser considerables tanto para los miembros del Servicio como para sus familias. En este video, los padres comparten lo que fue difícil para ellos y cómo encontraron apoyo.
    • Transformaciones 2:12

      Transformaciones

      El servicio militar puede tener un efecto drástico, tanto físico como mental, en los miembros del Servicio jóvenes. Aquí, los padres comparten cómo el Servicio ayudó a sus hijos a desarrollar confianza, determinación y mucho más.
    • Apoyo 2:44

      Apoyo

      Es importante tener un sistema de apoyo sólido, no sólo para los miembros del Servicio, sino también para los padres de los miembros de Servicio. Aquí, los padres comparten las organizaciones y los recursos a los que recurrieron para recibir ánimo y orientación.
    • Consejo para los padres 2:38

      Consejo para los padres

      Les preguntamos a los padres de los miembros de Servicio, “¿qué le diría usted a otro padre cuyo hijo tuviera la intensión de unirse al Servicio?”. Estas respuestas ofrecen consejos valiosos para las familias y una perspectiva de primera mano sobre la decisión de unirse al Servicio.
    • Darse cuenta 2:51

      Darse cuenta

      La mayoría de los padres jamás olvidan el primer día en que sus hijos mencionaron la posibilidad de unirse a las Fuerzas Armadas. Escuche cómo se enteraron estos padres y cuáles fueron sus reacciones iniciales.
    • La conversación 3:26

      La conversación

      Hasta los padres que más apoyan a sus hijos pueden tener preguntas sobre su decisión de incorporarse a las Fuerzas Armadas. Escuche lo que preguntaron estos padres para asegurarse de que sus hijos habían analizado bien la decisión.
    • Ideas equivocadas 2:28

      Ideas equivocadas

      Cuando un joven está en el Servicio, sus padres pueden enfrentarse a ideas equivocadas comunes sobre los miembros de Servicio. Escuche qué ideas falsas se plantearon estos padres y qué hicieron para corregirlas.
    • Entrenamiento básico 2:37

      Entrenamiento básico

      Para muchos padres, el entrenamiento básico es la primera vez que sus hijos han vivido lejos de casa. Vea cómo los padres hacen frente a las exigencias del campo de entrenamiento militar para ellos y sus hijos, y la sensación de haber cumplido con su deber una vez finalizada esta etapa.
    • Entrenamiento y habilidades 2:59

      Entrenamiento y habilidades

      Las Fuerzas Armadas ofrecen oportunidades continuas tanto para la educación formal como para las lecciones de vida. Escuche lo que piensan estos padres acerca de las experiencias de aprendizaje que tuvieron sus hijos en el Servicio.
    • Reclutadores 2:26

      Reclutadores

      Los reclutadores pueden ser una gran fuente de información para los jóvenes y sus padres. Escuche las experiencias reales de los padres y aprenda qué preguntas hacer.
    • LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      La consentida de papá

      La consentida de papá

      QuoteEs mi niñita… Al haber estado en el Servicio, algo sé de lo que se necesita. Ver que tu hija se gradúa y, de repente, tu hija es un soldado.Quote

    • LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      El orgullo de una madre

      El orgullo de una madre

      QuoteVi a mi niño convertirse en un hombre. Pude ver su aplomo.Quote

    • LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      Disciplina y determinación

      Disciplina y determinación

      QuoteObservé un gran nivel de personalidad que brotaba de su interior.Quote

    • LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      Alcanzar nuevas alturas

      Alcanzar nuevas alturas

      QuoteEstaba tan encantada por poder cumplirle sus sueños.Quote

    • LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      LOS PADRES NOS CUENTAN CON SUS PROPIAS PALABRAS:

      De tal palo, tal astilla

      De tal palo, tal astilla

      QuoteSon un estilo de vida. Son una forma de aprender. Son una forma de crecer día a día.Quote

    • Recursos

      Póngase en contacto con un reclutador

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      Vea las respuestas a preguntas comunes sobre las Fuerzas Armadas.

      Mås Para Explorar

      Ha finalizado su recorrido y ha visto todo lo que ofrecen las Fuerzas Armadas. Continúe explorando con cientos de videos sobre la incorporación, el entrenamiento y la capacitación, la vida cotidiana y el trabajo.

Nancy Kennon: Julia fue varias veces. La llevé a la oficina de los reclutadores y ellos encararon el tema. Realmente le explicaron todo con mucho detenimiento. A decir verdad, me sorprendió mucho todo lo que ella sabía acerca de lo que ofrecían y de todos los trabajos disponibles. Para mí fue un poco difícil que ella fuera y que la motivaran, así que llamaba a los reclutadores por teléfono (risas) y les pedía que me aclararan las cosas, que me dijeran de dónde arrancarían y cómo la harían entrenar, y eso pasaba tres o cuatro veces por semana. Y la prepararon con todas las letras: no era capaz de hacer una sola flexión de brazos y en dos semanas estaba haciendo 21 flexiones de brazos y corría una milla y media.
 
Darlene Anderson: Él tuvo una experiencia fantástica con su reclutador. Verdaderamente tenían una relación muy estrecha.
 
Betty Simmons: Su reclutador nos llamó por teléfono cuando lo seleccionaron a Matt para el examen físico y esas cosas. Pasó por casa y nos dijo, “Ellos lo cuidarán”, y nos explicó adónde iría y qué sucedería.
 
Mary McHugh: Era muy centrado y tenía una voz muy suave, era muy concreto y explicó cómo iba a ser el entrenamiento básico, que iba a ser muy difícil, pero también explicó que el potencial que estos jóvenes hombres y mujeres van a experimentar como resultado de pertenecer a las Fuerzas Armadas es inmenso. Podría ser lo que quisiera. Y luego dijo, “Sra. McHugh, podría ser médico si quisiera serlo.”
 
David Smith: Él estaba un poco desorientado y no sabía qué quería hacer realmente de su vida. Trabajaba como socorrista en el natatorio público, y Patty le sugirió, ”¿Por qué no pruebas con las Fuerzas Armadas?” Su reclutador —
 
Patricia Smith: Sí.
 
David Smith: — lo llamaba prácticamente —
 
Patricia Smith: Sí.
 
David Smith: — día por medio —
 
Patricia Smith: No se daría por vencido.
 
David Smith: — porque quería que se incorporara.
 
Jayne White: Bueno, tuve la suerte de que su reclutador estuviera en la ciudad en la que yo trabajaba. Entonces me llevó a ver al reclutador y pude conocer al agradable caballero que se llevó a mi hijo bajo su ala. Quiero decirlo porque cuando se fueron, fueron corriendo. Tenía que adelgazar un poco, así que tuvieron que correr y hacer ejercicio antes de ir al campamento de entrenamiento, y para mí fue muy bueno conocer al reclutador.

 

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